Shohei Ohtani regresó al Angel Stadium, el campo que llamó hogar durante los primeros seis años de su carrera en las Grandes Ligas de Béisbol (MLB). El fenómeno japonés fue titular en el juego entre su nuevo equipo, los Dodgers, y los Angelinos, su antigua organización. Al volver al estadio, los fanáticos de los Angelinos le dieron una cálida y emotiva bienvenida a quien fuera una de sus figuras principales durante varias temporadas.

Antes de su primer turno al bate, la directiva de los Angelinos proyectó un tributo a Ohtani en la pantalla gigante, agradeciéndole por los momentos memorables y su excelente desempeño durante sus seis años con el equipo. Como era de esperar, los aficionados mostraron su aprecio hacia Ohtani con una fuerte ovación.

Ohtani comenzó el juego como bateador designado, ocupando el segundo lugar en el orden de bateo. A pesar de sus dos turnos al bate, no logró conectar hits y fue ponchado en ambas ocasiones.

Después de ver a los fanáticos de los Angelinos de pie y aplaudiendo su regreso al estadio, Ohtani se inclinó hacia las tribunas y se quitó el casco en un gesto de respeto hacia aquellos que lo aclamaron.

Es importante destacar que Ohtani se convirtió en agente libre después de su tiempo en Anaheim. Este año, la súper estrella bidireccional comenzará una nueva década con los Dodgers de Los Ángeles, tras firmar un contrato por $700 millones de dólares, estableciendo así un nuevo récord como el jugador mejor pagado en la historia de la MLB.